ÉSTA NO ES SÓLO UNA BOTA, ESTO ES CAMBIO

ÉSTA NO ES SÓLO UNA BOTA, ESTO ES CAMBIO

 

Ésta no es sólo una bota. Esto es mucho más porque está hecha con tela Thread reciclada. Cada metro de tela Thread Ground to Good™ está compuesto por botellas de plástico reciclado recolectadas en Haití y Honduras, haciéndola una de las telas más ecológicamente responsables del planeta.

 

Aunque esto es más que plástico reciclado, esto es acerca de las personas. Cada producto hecho con tela Thread apoya a recolectores y centros de reciclaje en países en desarrollo. Estamos ayudando a personas como Mirlande, Clenord y Sevenet a encontrar trabajos dignos y al mismo tiempo ayudar a limpiar sus comunidades. Esta bota conduce a un bien mayor ayudando a personas necesitadas. Continúa leyendo para aprender más sobre las personas detrás de Thread.

CONOCE A SEVENET

Sevenet Pierre inició como recolector de plástico. Sin embargo, después de aprender más sobre cómo funciona este proceso en Haití, él vió una mayor oportunidad. Actualmente, Sevenet tiene importantes sitios recolectores alrededor de Puerto Príncipe, con aproximadamente 200 personas trabajando para él. “Me siento muy orgulloso de contratar personas que necesitan un trabajo”, comentó.

Cuando comenzó en el negocio, entró a un concurso. La persona que recolectara la mayor cantidad de plástico ganaría una motocicleta. Sevenet ganó. “La motocicleta es el corazón de mi negocio. Fui capaz de abrir otros centros de recolección. Uso la motocicleta para llegar a todos los sitios”.

Gracias al plástico, él pudo construir su casa y pagar la escuela de sus hijos. Sevenet desea lo mismo para todos los recolectores. “Tengo algunos trabajadores que ahora pueden comprar cabras y otros animales. Espero que todos mis trabajadores puedan construir sus casas y mandar a sus hijos a la escuela”.

 

CONOCE A MIRLANDE

Mirlande Joseph comenzó a reciclar plástico hace 10 años por el consejo de su hermano. “Él me dijo que era realmente lucrativo y me enseñó como entrar a este negocio”.

Mirlande vive en uno de los vecindarios más pobres de Haití, justo al lado del vertedero Truitier. Ahí, muchas personas viven del plástico. Los recolectores recogen las botellas, las clasifican y se las llevan a Mirlande. Ella las pesa y les paga. Las separa por color y las pone en grandes sacos para que un camión se las lleve a una instalación. Cuando tiene muchos recolectores, puede tener un saco listo en ocho días.

Lo más importante que Mirlande ha podido hacer desde que comenzó su negocio, ha sido mandar a su hija a la escuela. También ha sido capaz de ayudar a su familia cuando lo necesitan; todo esto gracias al plástico. Le preguntamos a Mirlande qué espera para el futuro. “Me gustaría ver a mi hija ir a la escuela, a la Universidad, y convertirse en alguien importante en el país”.

 

CONOCE A CLENORD

Clenord se metió en el mundo del plástico después de que un amigo le dijo cómo manejar el negocio. Él originalmente recolectaba plástico y se lo vendía a su amigo, pero ahora él dirige su propio centro.

Desde que comenzó su negocio, Clenord ha abierto cuatro centros de recolección. “Soy feliz cuando veo mi negocio crecer”. Clenord utiliza las ganancias del reciclaje para comprar cerdos. Los cerdos son la mejor forma de acumular ahorros de acuerdo a Clenord. “Cuando tengo un problema, vendo un cerdo para resolverlo”.

Desde el 2013, cuando Clenord comenzó su negocio, ha podido construir su casa, tener un segundo hijo y mandar a sus hijos a la escuela. Para el futuro, le gustaría abrir más centros de reciclaje y ayudar a crear más trabajos para sus vecinos. Clenord dejó nuestra entrevista con un mensaje especial, “Me gustaría agradecer el apoyo que me dan para ayudar a que mi negocio siga creciendo”.